Viñedo de SON PRIM al atardecer, con la caseta de piedra y la Serra de Tramuntana al fondo
La bodega · Sencelles, Mallorca

La historia de SON PRIM

Una familia, unas viñas y la convicción de que el vino es algo especial.

Raíces

A principios de los noventa, Jaime Llabrés plantó una pequeña parcela con un «tutifruti» de cepas, entre otras, Chardonnay, Syrah, Cabernet y Merlot, con el objetivo de estudiar su adaptación al clima y al suelo de Mallorca.

El abuelo Jaime Llabrés sobre el tractor, delante de la finca

Para vinificar los primeros resultados de las diversas variedades de vid utilizamos pequeños depósitos de inox equipados con sistema de frío, que colocamos bajo un enorme algarrobo.

Curiosamente los resultados fueron muy satisfactorios. La crianza se hizo en barricas acomodadas en el fresco sótano de un garaje de Palma.

De esta aventura se obtuvieron algunas barricas con vinos de muy buena calidad y también algunos vinagres que eran muy apropiados para aliño de ensaladas.

Generaciones

La familia crece con el viñedo

El abuelo conduciendo el tractor con los nietos subidos al remolque

A mediados de los años 90 se involucra toda la familia para plantar nuevas viñas, incluido el joven Jaime J. Llabrés, que con cinco años empieza a descubrir el mundo del vino y crece al mismo tiempo que el viñedo y la bodega.

Actualmente, cuida de las relaciones con los clientes y supervisa el funcionamiento general de la bodega y viñedos.

Hacía ya algunos años que el celler SON PRIM, en el pueblo de Sencelles, estaba en desuso. Con sus dos «cup» de piedra viva y sus grandes toneles de encina, resultaba complicado ponerlo al día. Por ello, se decidió hacer un nuevo celler con maquinaria de última generación para la producción del vino.

El abuelo y un niño plantando una cepa a mano
Un niño con las uvas de la primera cosecha junto a la carretilla
La tierra

Una sola viña, todas las estaciones

La misma tierra que cultivó la familia cambia con el año: el rojo del invierno, el verde encendido de la primavera y, de vez en cuando, la nieve de la Serra de Tramuntana sobre las cepas. Cuidar una sola viña es aprender a leer cada una de sus estaciones.

Viñedo en invierno con la finca blanca y la Serra de Tramuntana al fondo
La finca y las viñas bajo una nevada poco habitual
Cuidando las jóvenes cepas en espaldera, con la caseta de piedra al fondo
Viñedo recién plantado, con las hileras de tubos protectores
Construir el celler

Una bodega nueva, en pleno viñedo

Excavación y obra del nuevo celler en 2003

En pleno campo y pegada a los nuevos viñedos, en el año 2003 iniciamos las obras y las terminamos con el tiempo justo para entrar la primera cosecha en el año 2004.

Ya tenemos un espacio cómodo para la fermentación y un espacio bajo tierra para la crianza, el resultado fueron unos magníficos vinos varietales. Había nacido una nueva bodega y una nueva botella de vino.

La bodega de piedra en construcción
La bodega de piedra actual entre los viñedos verdes
Dos generaciones en la parcela recién excavada
Plantar

Volver a plantar, cepa a cepa

Se precisa, entre otras cosas, un muy bajo rendimiento de uva por cepa, esto nos obliga a aumentar la superficie del viñedo para que obteniendo 3.500 botellas por hectárea, poder mantener la producción actual.

Los vinos empezaron a viajar para ser disfrutados y apreciados por distintos países.

Antiguos toneles de encina en el celler de piedra
Hoy

Gracias por formar parte de la familia SON PRIM

Creemos que el vino es algo especial, por eso nos gusta mantener cerca cada una de las partes del proceso de elaboración de nuestros vinos.

Familia SON PRIM
Una familia, una viña y una manera de hacer vino cerca de la tierra.
Ven a vernos

La casa está abierta

Entre viñas, barricas y atardeceres, te contamos nuestros vinos sin prisa.